viernes, 25 de julio de 2008

Ciudad Secreta

Ciudad escondida que lates sin cesar y contemplas al mundo, desde abajo.

Nuestros cuerpos te recorren y se pierden en tus noches.

Tus venas subterráneas son oscuras y tus misteriosos túneles recorren tu interior.

Tus calles son laberintos. Y en ellos nos chocamos y nos encontramos, sin conocernos, sin buscarnos. A la vuelta de cada esquina, debajo de cada puente y subiendo cada escalera…

En la vorágine de todos los días,
en este mundo de lo instantáneo, de la velocidad,
quiero pensarte,
quiero mirarte,
quiero detenerme a contemplarte.

Hoy, que la vida transcurre a mayor velocidad y en donde todo explota con mayor facilidad y rapidez,
quiero detenerme a contemplarte.

Porque en tus calles puedo verme.
Porque en tus calles puedo reconocerme.
Porque en tus calles está nuestra historia y nuestra identidad.

Como en el país del sueño de Poe y la ciudad sin sueño de García Lorca, animales salvajes nos persiguen y nos pellizcan para recordarnos que estamos despiertos.

Y esa punta, esbelta y erguida, que emerge con soberbia desde las profundidades, pertenece al unicornio mágico que yace dormido debajo de esta ciudad…

Ciudad escondida que aún no has dejado de latir y sigues contemplando al mundo, desde abajo.

Ciudad secreta, ya eres parte del mundo.

Juan Pablo Temelini (2008)